Críticas a Vivalavirxen

"...Toda esa mezcla de estilos, las letras, el sonido, nada me encajaba muy bien, creí por un instante que eras sólo un artista pretencioso. Me caíste muy mal y cuando llegué al tema 8 apagué el equipo. Dos días después reabrí tu disco y toda esa vanidad se transformó en un discurso poético, histórico y musical muy simple y sincero. Creo quehay en ti una nueva voz para la música de nuestro país.(...) A todo esto, ¿por qué no tocas en vivo?"
Zona de Contacto, Santiago de Chile Diciembre de 1996

Fiebre
Vivalavirxen

52:34 Min. 1996
Independiente
Rock

Para mezclar elementos del rock, hardcore, jazz, folklore y hasta tango logrando el resultado que nos muestra nuestro compatriota Cristián Fiebre, se necesita talento, elegancia y demasiada creatividad.
Vivalavirxen tiene 12 temas desesperanzados pero vehementes, llenos de belleza sucia. Por el uso de las guitarras, por los enfermos arreglos de cuerdas y vientos, por la voz sicótica de Fiebre, el espíritu de su música es misterioso y atrayente.
Si hay que buscar antecedentes a este trabajo acá en Chile, se puede mencionar a Congreso por la mezcla de jazz y folklore, a Electrodomésticos por el uso conceptual de los sintetizadores y a Alvaro Henríquez por algunas inflexiones vocales. Pero el conjunto es mucho más amplio y muy diferente a la suma de esas partes.
Para poner ejemplos, es notable el track 9. Comienza con el ruido de los cubiertos de muchos comensales. Luego entra una escala descendente de piano, y la voz escondida, culpable y libidinosa. El piano es cada vez más fuerte, intenso como el de un tango. Mucho menos siútico, pero igualmente torturado y romántico. Música para el suicidio.
"Amor Japonés", por su parte, es un perfecto single para la radio: pegajoso por obra de una guitarra muy bien tocada, una línea de bajo rítmica y una letra divertida y sarcástica.
Desde los medios por los que logró grabar su disco (cambiando horas de estudio, carátula, etc. por pinturas hechas por él mismo), hasta muchas pasadas y repasadas de Vivalavirxen, Cristián Fiebre nos convence a gritos de que tiene mucho que decir.
Ana María Hurtado, Subte, La Tercera de la hora