01 /03 / 00 'PULSE! Latino' por Jorge Acuña

Conocer al grupo Fiebre nos devuelve a los días donde la imagen del rock impuesta no prefiguraba a la imaginación. Y es que la dictadura de la imagen mediante una foto publicitaria o por su música, inclusive por su nombre (parece evocar más a los vaivenes salseros o los sonidos para fiestas), se romper cuando se platica con ellos.

Exiliados por propia voluntad de Chile, con un pasado trashero, influencias avant garde y protagonistas de una historia típicamente al estilo Cenicienta (a los roqueros también les sucede), las casualidades los llevan a uno de los príncipes de la industria, Gustavo Santaolalla. Vía su zapatilla, Mujer Elefante, el grupo se planta a las orillas del Ajusco en la Ciudad de México y apuesta el todo a su capacidad e ideas - bastante sólidas- por cierto - y enfatiza la convicción como medio de supervivencia musical.

Cristián Fiebre
Estábamos en la idea de abandonar Chile debido a las pocas probabilidades de desarrollo. No existe un mercado ni infraestructura para que el rock empiece a crecer y que la gente sobreviva de este trabajo. Una semana antes de irme de chile, a España, Víctor Cabrera le entrega la grabación de Mujer Elefante a Gustavo Santaolalla, y él en unos días llamó con insistencia Víctor indicándole que nos quería firmar para su sello SURCO.

La ingenuidad, la fe y sobre todo su coherencia estarán sin duda a prueba en una tierra donde la calidad y el éxito raramente se concilian. Por lo pronto se acercan con un disco elemental pero básico en el rock hispanoamericano, Mujer Elefante, que es una especie de eslabón perdido en cuanto a estructuras musicales, líricas y visiones propias. "Como se supone el rock todavía genera conductas en la sociedad - comenta Cristián- se le tiene miedo a las letras violentas. No así a un libro violento o a una película. Eso es lo bonito y lo peligroso, estamos en el equilibrio, somos arte o somos protesta...No somos protesta pero estamos en el punto de ser grotescos o ser sublimes...tratamos de ser sublimes, y si nos mantenemos por mucho tiempo en esa cuerda floja, vamos a hacer historia".

Pero vayamos por partes. El disco, por su contenido, difícilmente accederá a una estación de radio, debido a su lírica sin ataduras. A diferencia de los heraldos del Apocalipsis y del fin de siglo tomado como una extravagancia, Fiebre asienta raíces en común y no imagina o sobreentiende la realidad, sólo la refleja, siempre desde su muy particular punto de vista, y la expresa en una conjugación de música y canto.
Aquí la música conlleva a las ideas (tan indispensable una como la otra). El personaje como inspiración y la canción como el personaje (el rockero ingenuo, el enamorado, el loco, el violador, la violadora, el santo, el pecador , etc.), pronto se someten a lo mordaz de la época ( " Navegando en la inocencia, la belleza y la limpieza, van inmersas las burguesas, prefiero la pobreza, soy feliz, Jesús me lo endereza, Esto es un asalto a pleno sol, la indiferencia le ofende, así que depende de ti nada más").

Camilo Bianchi
Cada uno tuvo experiencias que enriquecieron nuestras carreras, Gabriel (Puentes) es jazzista, Cristián ha estado en el ambiente por mucho tiempo, yo soy más blusero...Esa es la forma de subsistir en Chile, la gente un día toca rock, el martes toca cumbia, el miércoles en un hotel, jueves en un restaurante y viernes con tu grupo. Aquí hay más proyección [ ¡Glup! ].

La permanencia de lo acústico y los tonos melódicos se conjugan con una gran destreza; realizar lo básico y que suene sencillo - sin que lo sea - en Fiebre se convierte en estilo; y no sólo consigue, sino que lo estimula ("...nos persigue el odio, y hay que ver que cuando quieren ser valientes la trampa nunca es suficiente").

Gabriel Puentes
En el momento en que uno graba un disco, uno se pregunta: ' ¿quiero sonar como las bandas modernas?' Uno se pregunta '¿qué sonido va a tener esto?' Decidimos hacerlo lo más sincero posible, tratamos de buscar un sonido especial, porque pensamos que todavía hay cosas por hacer, canciones por cantar en la historia del rock hispanoamericano; si los historiadores ya contaron su parte, ahora nos toca a los músicos cantarla, y mira que en Sudamérica hay mucho por contar, en general desde México hasta Argentina...

Y es que cuando se escucha Mujer Elefante, con esa capacidad de relatar, sin que falten las obviedades ( todo mal se cura atendiéndolo), uno se queja de sentirse abandonado debido a la ausencia de una voz generacional que plasme todas estas historias negras, rojas y blancas del tiempo que nos tocó vivir. Aún aquí se solicitan a sucesores de Chava Flores o Jaime López; mientras tanto Mujer Elefante mediatiza ese faltante en el rock nacional, que siguen describiendo indígenas de museo y personajes salidos de las cintas de Alfonso Zayas ( " Deberías decirles a ellas, deberías ponerte algo, te perdían con sus ofertas, me castiga la espera")

Cristián Fiebre
Llenar un hueco cultural o convertirse en un grupo que sea capital, es cuestión de tiempo. Son como los hechos políticos, se necesita cierto tiempo para poder analizarlos y dictaminar qué sucedió. Así creo que es en la música, y en realidad en cualquiera de las artes; mucho de esto se da en la pintura, donde una idea totalmente adentrada en ti se plasma, no existen dudas, la recepción es sistemáticamente resuelta respecto a tu propio nivel de vida, es ahí donde se encuentran muchas respuestas y análisis en tu carrera de compositor, o de pintor, o de escritor. No basta estar cerca de las cosas, sino tener el bagaje para poder plasmarlas. Pienso que esas cualidades se están dando, por ejemplo, en Café Tacuba...aún es pronto para decirlo, pero sin duda las manifestaciones ya están ahí. Sólo el tiempo dirá si nosotros lo logramos.

David Bowie señala en una entrevista que el mundo del músico de rock es bastante limitado y de ahí que sus discos sean pobres en propuestas. No duda en señalar que sus mejores amistades se encuentran entre los pintores, de los que indica ha aprendido a visualizar y a expandir conceptos musicales. Si adaptamos esa idea entonces la música de Fiebre tiene aún mucho que dar, ya que Cristián Fiebre multiplica su talento hacia el diseño y la pintura; esta última, fuente de manutención durante mucho tiempo para su supervivencia.

Camilo Bianchi
El Pop es pobre en términos generales, todo está muy copiado. NOsotros estamos muy alejados de eso, a cada uno de nosotros nos gusta la música con plena libertad. La experiencia musical de cada uno se va combinando ay van dando resultado, en ese caso Mujer Elefante; aunque claro, como en todo hay reglas insalvables...es claro que el rock es muy limitante, muy rígido en cuanto a ola libertad de improvisar, por ejemplo. En el rock se practica y se toca, la improvisación es para otros estilos.

Gabriel Puentes
Los arreglos y el acondicionamiento de la música se da durante la grabación de un álbum. En concierto suceden cosas diferentes, pero nunca una improvisación. Nuestro concepto es muy estrecho porque las ideas las escenificamos todos, en forma general habilitamos un plano que empezó muy delgado...es como ponerle vitamina. Es por eso que el grupo mantiene mucha dependencia de un integrante a otro; inclusive ahora estamos trabajando sin bajo y es una concepción teórica antes que práctica. En nuestro caso la teoría siempre va antes que la práctica.

Cristián Fiebre
Hay formas típicas en el rock, en cuanto a la batería se refiere, sucede que en cuanto entran otros instrumentos todos se bajan, en especial la batería. En nuestro concepto probamos bajar la frecuencia del bajo hasta 1/8 (lo que se hace con el contrabajo), dejar libre el bombo para que resonara; de hecho usamos un bombo tapado, atípico en el rock, y nada lo apaga. La textura que tenga un instrumento se ve opacada porque el bajo está cubriendo toda esa frecuencia que no le corresponde. Si el rock está muerto o agonizando, con su bajo de cuatro compases, entonces los que nosotros tratamos de hacer es una música con emoción, y cuando el bajo no está en su lugar es debido a que no está apoyando, pero cuando se encuentra en un buen lugar, produce mucha emoción. No queremos que se malinterprete, no intentamos se peyorativos con la instrumentalización del rock, solamente se trata de nuestra búsqueda, ni siquiera es nuestra fórmula probada, estamos en eso.

Fiebre se encuentra en México y solo cabe esperar si la convicción y la ilusión superan a la realidad.