Breve historia de la historia de Fiebre

A principios de 1995, Cristián Fiebre canjeaba horas de grabación por pintar los murales del estudio TONHAUS en Santiago de Chile con ayuda de Jaime Alburquerque (bajo), Viviana Erpel (voz) y Juancho Mendoza (batería) quien luego sería parte de la banda oficial. Y es que él mismo era su propio mecenas, las ganancias arrojadas de su labor como artista plástico las invertía íntegramente en su proyecto musical. Y es así como, en octubre de 1996, lanza su primer álbum CRISTIANFIEBREVIVALAVIRXEN, un álbum odiado y amado por la prensa local.

"...El problema de su trabajo radica en unas mal trabajadas armonías vocales y unas poco poéticas letras (...) vamos a vivir la droga del amor en carne propia, dice en un momento..."
Revista Rock&Pop, Santiago de Chile noviembre de 1996

"...VIVALAVIRXEN tiene doce temas desesperanzados pero vehementes, llenos de belleza sucia. Por el uso de las guitarras, por los enfermos arreglos de cuerdas y vientos ,por la voz sicótica de Fiebre ,el espíritu de su música es misterioso y atrayente.(...) Cristián Fiebre nos convence a gritos que tiene mucho que decir"
Suplemento Subte, Santiago de Chile, diciembre de 1996

"...Toda esa mezcla de estilos, las letras, el sonido, nada me encajaba muy bien, creí por un instante que eras sólo un artista pretencioso. Me caíste muy mal y cuando llegué al tema 8 apagué el equipo. Dos días después reabrí tu disco y toda esa vanidad se transformó en un discurso poético, histórico y musical muy simple y sincero. Creo que hay en ti una nueva voz para la música de nuestro país.(...) A todo esto, ¿por qué no tocas en vivo?"
Zona de Contacto, Santiago de Chile Diciembre de 1996

Para promocionar VIVALAVIRXEN en vivo, Cristián Fiebre reclutó a un bajista (David García) y, junto al nombrado Juancho Mendoza formaron un power-trio que muy pronto empezó a dar de qué hablar en la entonces emergente escena musical chilena. Empezaron a llover ofertas de sellos discográficos dispuestos a no dar nada, pero FIEBRE no aceptaba migajas por lo que siguieron independientes con un mínimo de apoyo radial basando toda su estrategia en un potente show en vivo. "

"...El repertorio de Fiebre y su banda (bajo, batería y secuencias) incluyó muchas de las canciones de Vivalavirxen (su autoproducido trabajo) más varias novedades, ejecutadas con fuerza e interpretadas con toda la pasión que requieren sus tormentosas, iracundas y divertidas letras. Fiebre es el dueño de la situación: el que canta, el que exige que le suban el volumen, y el que entre cada canción cuenta chistes y afina la guitarra, que luego debe soportar sucesivos cambios de cuerdas a causa de tanta energía.
Imposible aburrirse. Las canciones son tan llamativas y provocadoras que todo el mundo sigue el ritmo, a la vez que no le sacan los ojos de encima al hombre que maneja las emociones del momento. Que pensó en eso desde que estructuró música y letras develándose de a poco, reservándose el cada vez más difícil placer de sorprender de repente.(...)
Mientras se hace justicia, presentaciones como la de la semana pasada son la mejor constatación de que la calidad de Fiebre no se limita a tener en la calle un excelente y desconocido disco."
Diario La Tercera , Santiago de Chile, Mayo de 1997

"...La combinación del temple noctámbulo y visceral del tango, la prosa furiosa de las letras y el uso de la guitarra de un modo que parece acústico y electrónico a la vez, permiten que se hable de su talento como uno no ha visto hace tiempo.(...) un tiempo en que la agenda les ha deparado al menos una noche por semana frente a su público siempre fiel coreando en las primeras filas el repertorio de VIVALAVIRXEN. Algo así como la banda sonora de la inmensa minoría."
Revista la noche, Santiago de Chile agosto de 1997

Durante el resto de 1997 Cristián Fiebre se recluyó en sus talleres para componer las canciones de su segundo álbum; en esos días conoció al guitarrista Camilo Bianchi, quien sería su colaborador más cercano en esta nueva etapa que además contaría con la presencia de Gabriel Puentes y Natalie Santibáñez, batería y bajo, respectivamente. Además de Michel Maluje(pianos), Andrés Pérez y Ricardo Álvarez (saxos soprano y tenor), Paula Hinojosa (voz) y Valeria Del Valle(voz, flauta traversa) como colaboradores habituales.
Después de un breve ciclo de recitales la banda entró en Septiembre de 1998 a grabar su segundo disco MUJER ELEFANTE. Nuevamente la forma de pago sería el trueque de cuadros por horas de grabación: 130 horas para 13 canciones de las cuales 11 sobrevivieron. El disco fue nuevamente editado en forma independiente.

" Con su segundo disco, MUJER ELEFANTE , Cristián Fiebre insiste en la vía independiente. Una regla que asumió desde sus inicios, pero que aún le duele."
Zona de Contacto, Santiago de Chile enero de 1998

Entre los pocos conciertos que pudieron ofrecer en esta etapa el más significativo fue el lanzamiento de MUJER ELEFANTE en la sala de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, la cual estuvo repleta de periodistas, músicos y admiradores de la banda quienes dan cuenta del prestigio alcanzado por la banda.

"...Las suficientes como para llenar la sala de la SCD para lanzar su segundo disco independiente: MUJER ELEFANTE, y llevarse de paso un reguero de elogios de pasillo
gracias a una impresionante puesta en escena(...) y como la de la mayoría de las canciones de la banda que, esa noche, mostró un increíble despliegue de potencia eléctrica y elegante"

Subte, Santiago de Chile enero de 1999

Las buenas críticas no fueron suficiente para FIEBRE quien dejó Chile rumbo a España tras darse cuenta que en su país no existía mercado para su música.

"...Semanas antes Santaolalla había llamado a Víctor Cabrera, un promotor de Warner Chappell, para preguntarle por qué debía escuchar un CD de carátula verde que le habían entregado con insistencia en Chile: MUJER ELEFANTE, el segundo álbum de FIEBRE entre las decenas de discos y demos que recibe habitualmente como propuesta para su sello, SURCO. Cabrera algo le explicó del pasado thrash de FIEBRE, de su opción artística por sobre lo comercial, pero al final optó por la síntesis: escúchalo le dijo. Cinco días después el teléfono de Cabrera que suena otra vez y Santaolalla desde L.A. que le grita: ¡El tipo es un genio! ¡No puedo opinar! ¡Soy un fan!..."
Zona de Contacto, Santiago de Chile Septiembre de 1999

1999 / 2000 Mujer Elefante fue escuchado por la gente de Surco, más tarde subsidiaria de Universal Music, quienes ofrecieron un contrato por dos discos y la compra de los dos anteriores. Una exigencia de dicho contrato fue el traslado de la banda a México, epicentro de la actividad musical latinoamericana. Se relanzó Mujer Elefante con nueva carátula y se filmó un vídeo-clip de la canción Papel:Absorbente.
Todo este período está marcado por las dificultades por darse a conocer en un medio muy competitivo sin la ayuda de un aparato de promoción adecuado. En este nuevo escenario tuvieron la oportunidad de participar en la banda sonora de Amores Perros con una versión de Lucha de Gigantes del grupo español Nacha Pop, también se incluyó una canción original inspirada en la película. Pudo este haber sido el despegue definitivo del grupo pues la canción incluída en la banda sonora sonaba constantemente en las emisoras del Distrito Federal, pero el desgaste de todos los miembros y el hecho objetivo de no poder tocar en vivo pues carecían de un representante en forma, hizo que se disolvieran ese mismo año.

2001 / 2004 silencio, de este período se sabe poco, salvo apariciones esporádicas en medios de prensa digital.

2005 viaje ad portas a Chile a presentar las nuevas canciones y a recordar las antiguas con la ayuda de viejos y nuevos compañeros.